La programación neurolingüística (PNL) es el arte y la ciencia de la excelencia personal. Es un arte porque cada uno da su toque único personal y de estilo a lo que esté haciendo y esto nunca se puede expresar con palabras o técnicas. Es una ciencia, porque hay un método y un proceso para descubrir los modelos empleados por individuos sobresalientes en un campo para obtener resultados sobresalientes. Este proceso se llama modelar, y los modelos, habilidades y técnicas descubiertas tienen un uso cada vez mayor en el campo de la educación para que sea más eficaz, al igual que el desarrollo personal en lo relacionado a la aceleración del aprendizaje. Esto es la diferencia entre lo excelente y lo normal. La PNL nos enseña a comprender y a organizar nuestros propios éxitos. Es una forma de descubrir y desvelar nuestro genio personal. Una forma de sacar a la luz lo mejor de nosotros. Es una habilidad práctica que crea los resultados que nosotros verdaderamente queremos en el mundo.
Para pulgar (2006), la PNL es un modelo basado en la comunicación, que permite saber cómo se construyen los pensamientos y de este modo, de forma precisa, se puede aprovechar las habilidades propias y ajenas, generar cambios positivos, remediativos, generativos y evolutivos.
Durante los años setenta, Jhon Grinder, quien era entonces profesor ayudante de lingüística en la Universidad de California en Santa Cruz, y Richard Bandler, estudiante de psicología en la misma universidad, introdujeron en el campo del estudio de la conducta, el término “Programación Neurolingüistica” (PNL), habían encontrado el punto donde se unían la comunicación con todo lo que significa la red nerviosa. Igualmente demostraron cómo la comunicación logra cambios verdaderos y estables en el ser humano, si se conoce las formulas; es decir, las técnicas y el entrenamiento para ello. Igualmente estudiaron los patrones de la conducta humana para desarrollar modelos y técnicas que pudieran explicar la magia y la ilusión del comportamiento y la comunicación.
La PNL es considerada una meta-modelo porque va más allá de una simple comunicación, el cual adopta como una de sus estrategias, preguntas claves, para averiguar que significa las palabras para las personas y su experiencia subjetiva. Robbins (1998) la define como el estudio de cómo el lenguaje verbal y no verbal afecta el sistema nervioso, es decir, a través del proceso de la comunicación se puede dirigir el cerebro para lograr resultados óptimos. Por otra parte Bello (2007), señala que el elemento lingüístico se refiere al estudio científico del lenguaje y sus fenómenos asociados. En la PNL se establecen las conexiones entre palabras y significados. Las personas cuando se expresan de forma oral escogen generalmente, de forma inconsciente, el modo de dar a conocer su opinión o experiencia. Esta elección va a depender de muchos factores. A su vez, los hace tomar consciencia acerca de la manera de expresarse y de superar cualquier bloqueo psicológico.
O´Connor y Seymour nos dice, en su libros “ Introducción a la PNL”, que la comunicación es un medio que utilizamos con nuestros semejantes para diferentes propósitos: establecer una conversación corriente, persuadir, enseñar, negociar, entre otros aspectos. La comunicación es un ciclo que se realiza, al menos, entre dos personas. Cuando nos comunicamos con una persona, escuchamos su respuesta y reaccionamos con nuestros propios pensamientos y sentimientos. Nuestra conducta, en ese momento está generada por las respuestas internas a lo que nosotros veamos y oigamos. Solamente prestando atención a la otra persona tenemos idea de lo que hará o dirá después; nuestro interlocutor responderá a nuestra conducta de la misma forma.
Nos comunicamos mediante palabras, calidad de voz y con el cuerpo: postura, gestos, expresiones. Vivimos en un mundo donde no podemos no comunicarnos. Algún tipo de mensaje se da, incluso, cuando no decimos nada y nos mantenemos sin movimiento. Por tal motivo, la comunicación está compuesta por un mensaje que pasa de una persona a otra. Igualmente podemos decir, que la comunicación es mucho más que las palabras que emitimos; éstas forman solamente una pequeña parte de nuestra expresividad como seres humanos. Investigaciones demuestran que aproximadamente, en una presentación ante un grupo de personas, el 55 por ciento del impacto viene determinado por el lenguaje corporal (postura, gestos y contacto visual), el 38 por ciento por el tono de voz y solo un 7 por ciento por el contenido de la presentación. Si las palabras son el contenido del mensaje, las posturas, gestos, expresión y tono de voz son el contenido en el que el mensaje está enmarcado, y juntos dan sentido a la comunicación.
Para entrar en el círculo de la comunicación necesitamos estar en sintonía, En educación, terapia, asesoramiento, negocios, ventas y capacitación, la sintonía o empatía es esencial para establecer una atmósfera de credibilidad, confianza y participación, donde la gente puede responder libremente. Al igualar y reflejar el lenguaje corporal y la tonalidad o tono de voz, podremos ganar sintonía con cualquiera. La gente de éxito crea sintonía, y la sintonía crea credibilidad.
Compartir es establecer un puente mediante la sintonía y el respeto. Dirigir es cambiar nuestra propia conducta para que la otra persona nos siga: El liderazgo no funciona sin sintonía. Compartir y dirigir son ideas básicas en la PNL. Tienen en cuenta la intimidad y el respeto por el modelo del mundo que tiene la otra persona.
José Felipe Saglimbeni Muñoz
José Felipe Saglimbeni Muñoz





