domingo, 20 de noviembre de 2011

LA PROGRAMACIÓN NEUROLINGÜISTICA EN LA COMUNICACIÓN

La programación neurolingüística (PNL)  es el arte y la ciencia de la excelencia personal. Es un arte porque cada uno da su toque único personal y de estilo a lo que esté haciendo y  esto nunca se puede expresar con palabras o técnicas. Es una ciencia, porque hay un método y un proceso para descubrir los modelos empleados por individuos sobresalientes en un campo para obtener resultados sobresalientes. Este proceso se llama modelar, y los modelos, habilidades y técnicas descubiertas tienen un uso cada vez mayor en el campo de la educación para que sea más eficaz, al igual que el desarrollo personal en lo relacionado a la aceleración del aprendizaje. Esto es la diferencia entre lo excelente y lo normal. La PNL nos enseña a comprender y a organizar nuestros propios éxitos. Es una forma de descubrir y desvelar nuestro genio personal. Una forma de sacar a la luz lo mejor de nosotros. Es una habilidad práctica que crea los resultados que nosotros verdaderamente queremos en el mundo.

Para pulgar (2006), la PNL es un modelo basado en la comunicación, que permite saber cómo se construyen los pensamientos y de este modo, de forma precisa, se puede aprovechar las habilidades propias y ajenas, generar cambios positivos, remediativos, generativos y evolutivos.

Durante los años setenta, Jhon Grinder, quien era entonces profesor ayudante de lingüística en la Universidad de California en Santa Cruz, y Richard Bandler, estudiante de psicología en la misma universidad, introdujeron en el campo del estudio de la conducta, el término “Programación Neurolingüistica” (PNL), habían encontrado el punto donde se unían la comunicación con todo lo que significa la red nerviosa. Igualmente demostraron cómo la comunicación logra cambios verdaderos y estables en el ser humano, si se conoce las formulas; es decir, las técnicas y el entrenamiento para ello. Igualmente estudiaron los patrones de la conducta humana para desarrollar modelos y técnicas que pudieran explicar la magia y la ilusión del comportamiento y la comunicación.


La PNL es considerada una meta-modelo porque va más allá de una simple comunicación, el cual adopta como una de sus estrategias, preguntas claves, para averiguar que significa las palabras para las personas y su experiencia subjetiva. Robbins (1998) la define como el estudio de cómo el lenguaje verbal y no verbal afecta el sistema nervioso, es decir, a través del proceso de la comunicación se puede dirigir el cerebro para lograr resultados óptimos. Por otra parte Bello (2007), señala que el elemento lingüístico se refiere al estudio científico del lenguaje y sus fenómenos asociados. En la PNL se establecen las conexiones entre palabras y significados. Las personas cuando se expresan de forma oral escogen generalmente, de forma inconsciente, el modo de dar a conocer su opinión o experiencia. Esta elección va a depender de muchos factores. A su vez, los hace tomar consciencia acerca de la manera de expresarse y de superar cualquier bloqueo psicológico.

O´Connor y Seymour nos dice, en su libros  “ Introducción a la PNL”, que la comunicación es un medio que utilizamos con nuestros  semejantes para diferentes propósitos: establecer una conversación corriente, persuadir, enseñar, negociar, entre otros aspectos. La comunicación es un ciclo que se realiza, al menos, entre dos personas. Cuando nos comunicamos con una persona, escuchamos su respuesta y reaccionamos con nuestros propios pensamientos y sentimientos. Nuestra conducta, en ese momento está generada por las respuestas internas  a lo que nosotros veamos y oigamos. Solamente prestando atención a la otra persona tenemos idea de lo que hará o dirá después; nuestro interlocutor responderá a nuestra conducta de la misma forma.

Nos comunicamos mediante palabras, calidad de voz y con el cuerpo: postura, gestos, expresiones. Vivimos en un mundo donde no podemos no comunicarnos. Algún tipo de mensaje se da, incluso, cuando no decimos nada y nos mantenemos sin movimiento. Por tal motivo, la comunicación está compuesta por un mensaje que pasa de una persona a otra. Igualmente podemos decir, que la comunicación es mucho más que las palabras que emitimos; éstas forman solamente una pequeña parte de nuestra expresividad como seres humanos. Investigaciones demuestran que aproximadamente,  en una presentación ante un grupo de personas, el 55 por ciento del impacto viene determinado por el lenguaje corporal (postura, gestos y contacto visual), el 38 por ciento por el tono de voz y solo un 7 por ciento por el contenido de la presentación. Si las palabras son el contenido del mensaje, las posturas, gestos, expresión y tono de voz son el contenido en el que el mensaje está enmarcado, y juntos dan sentido a la comunicación.

Para entrar en el círculo de la comunicación necesitamos estar en sintonía, En educación, terapia, asesoramiento, negocios, ventas y capacitación, la sintonía o empatía es esencial para establecer una atmósfera de credibilidad, confianza y participación, donde la gente puede responder libremente. Al igualar y reflejar el lenguaje corporal y la tonalidad o tono de voz, podremos ganar sintonía con cualquiera. La gente de éxito crea sintonía, y la sintonía crea credibilidad.

La sintonía nos permite establecer un puente hacia la comprensión y el contacto. Con esto establecido, podemos cambiar nuestra conducta y las personas estarán en situación de seguirnos. Los mejores profesores son aquellos que establecen sintonía y entra en el mundo del que está aprendiendo. Esto ayuda a que el alumno tenga una mejor comprensión de la materia o habilidad. El profesor se la lleva bien con sus estudiantes y la buena relación hace la tarea más sencilla.  En PNL esto se llama compartir y dirigir.

Compartir es establecer un puente mediante la sintonía y el respeto. Dirigir es cambiar nuestra propia conducta para que la otra persona nos siga: El liderazgo no funciona sin sintonía.  Compartir y dirigir son ideas básicas en la PNL. Tienen en cuenta la intimidad y el respeto por el modelo del mundo que tiene la otra persona.

José Felipe Saglimbeni Muñoz

Bases Biológicas de La Comunicación

Elementos de la comunicación
Cuando se establece una comunicación se dice que las partes que componen esta transmisión constituyen un sistema de comunicación. El sistema de comunicación supone la transmisión de un mensaje entre un emisor y un receptor que poseen en común, al menos parcialmente, un código. Naturalmente el mensaje debe ser enviado por un canal o de lo contrario no podría ser recibido, así mismo han de tener un mismo referente que haga comprensible el mensaje o de lo contrario a pesar de estar “dialogando” no se podría decir que existe comunicación.
El aparato fonador humano
Muchos animales, especialmente los pájaros y los mamíferos pueden producir sonidos, pero sólo el hombre es capaz de hablar. ¿Las razones? Sólo él tiene suficiente dominio de su aparato fonador para producir la extensa gama de sonidos necesarios para hablar, además, claro está, de la capacidad de su cerebro para manejar las ideas por medio de dichos sonidos.
La ciencia ha establecido que para que exista sonido se requieren tres elementos: un cuerpo elástico que vibre, un agente mecánico que ponga en movimiento ese cuerpo elástico, y una caja de resonancia que amplifique esas vibraciones y las haga perceptibles al oído, a través de las ondas que las transmiten por el aire.
Ejemplo: Un violín tiene cuerdas, ese es el cuerpo elástico; se ejecuta con el arco, ese es el agente mecánico. Posee una caja de madera, ese es el amplificador.
La voz humana participa de las tres condiciones señaladas. El cuerpo elástico que vibra son dos membranas situadas en la garganta llamadas cuerdas vocales, el medio mecánico es el aire. La caja de resonancia está formada por parte de la garganta y por la boca.
El aparato fonador está constituido por tres cavidades: la faríngea, la bucal y la nasal. La diferencia fundamental que existe entre la voz humana y cualquier otro instrumento musical, es que se trata del único instrumento en que la forma y disposición de la caja de resonancia, se modifica continuamente, adoptando diversas posiciones que cambian, amplían o disminuyen su capacidad. Así se convierte en el más perfecto de todos. De tan extraordinaria condición nace la riqueza sonora de la voz, cuyas sutilezas mecánicas no pueden ser igualadas por ningún otro instrumento mecánico.
Mecanismos de la voz
El mecanismo de la voz es, dicho en pocas palabras, el siguiente: Por la inspiración, los pulmones, es decir los fuelles, se llenan de aire. Este aire es el que se transforma en sonido. En la espiración, las cuerdas vocales se extienden y se acercan suficientemente entre sí para vibrar al paso del aire. Este aire, transformado en sonido, se dirige hacia los resonadores, donde adquiere su amplitud y su calidad, antes de ser expulsado. Los resonadores son la cavidad bucal y nasal.
El hombre tiene un gran dominio sobre los músculos que intervienen en la producción de la voz. Al moverlos en distintas direcciones, cambia la forma de la boca y se producen, entonces, diferentes sonidos. Este proceso se llama articulación. Los órganos que participan en la articulación de los sonidos se llaman órganos articulatorios.
El aparato receptor humano.
Ya enunciamos que el mensaje a ser utilizado en una comunicación si es directamente verbal tiene que ser enviado mediante un canal, este puede ser por medios eléctricos, electrónicos, electroacústicos o simplemente por el aire.
El organismo en el cuerpo humano o en los animales encargado de recibir dichos mensajes, es el aparato auditivo u oído.
Aunque El oído es un órgano que realiza dos funciones, la cual una de ellas tiene que ver con el equilibrio corporal, nos referiremos específicamente al de la audición.
Las ondas sonoras que viajan por medios anteriormente mencionados, son recogidas por el pabellón de la oreja y dirigidas hacia el conducto auditivo, estas hacen vibrar al tímpano. Esa vibración, ampliada por la cadena de huesecillos, se transmite a los líquidos que rellenan el caracol, donde se encuentran los mecanorreceptores sensibles a la vibración. Estos receptores convierten al estímulo en impulsos nerviosos que son enviados al cerebro por el nervio auditivo.
Otros tipos de comunicaciones en el cuerpo humano.
El cuerpo humano está integrado por una diversidad de órganos y tejidos que desempeñan innumerables funciones distintas. Para que todos ellos trabajen de forma armónica se requiere de un sistema de comunicación muy sofisticado.
La información se transmite al cuerpo de dos formas: química y eléctricamente. Las señales visuales, por ejemplo, se transforman en impulsos nerviosos eléctricos que llegan al interior del cerebro, por el nervio óptico. Las señales eléctricas procedentes del cerebro, a su vez, controlan los músculos (voluntarios, como los del esqueleto involuntarios, como el corazón, pulmones, sistema digestivo, entre otros).
Por otra parte, se hallan las señales químicas, transportadas por los mensajeros químicos llamados neurotransmisores, que se ocupan de llevar las señales a través del espacio comprendido entra la neuronas, la sinapsis.
Se cree que los neurotransmisores juegan un papel decisivo en la práctica totalidad de las funciones internas de cerebro: sueño, atención, dolor, placer, emociones, memoria, impulsos, estado de ánimo, etc. En cierto sentido, contribuyen a asignar un significado a la información bruta generada por nuestros pensamientos y nuestros sentidos.
Y por ultimo podemos también decir, que hay otros tipos de comunicación mucho más sofisticados en los animales, incluyendo al hombre, como lo son los realizados por medio del tacto, el olfato y la vista o mirada, sería un tema tan extenso que habría que hablar de estos con exclusividad.

Características de una comunicación efectiva

En la vida nos encontramos con situaciones en que conocemos a personas que tienen un verdadero arte a la hora de comunicarse. Se comunican de manera extraordinaria, clara, fascinante y atrapan la atención del que lo escucha. Pero muchos no nacemos con ese talento, pero podemos aprender a comunicarnos de manera efectiva si nos lo proponemos y ponemos en práctica ciertos puntos claves.
   
Según Martínez (2006) el arte de la comunicación se aprende si queremos aprender y si aprendemos a aprender. El recomienda los siguientes aspectos:

Todo comienza con el respeto que merece su oyente, ya sea un individuo o un auditorio, el es una persona importante y espera que se respete su punto de vista.

Luego sigue el impacto que usted consiga al dar su información, siempre debe comenzar con algo sorpresivo, fuera de lo común.  Después de tener la atención de tu oyente trata de transmitir tú idea con claridad para que los demás te comprendan.

Al exponer tus ideas hazlo en forma segura y con calma no uses palabras que indiquen inseguridad.  Después de exponer tu idea, tu oyente querrá detalles, debes escuchar con atención para identificar necesidades y satisfacer las mismas.
Cultiva las relaciones personales, usa la asertividad y empatía.

    A continuación encontrarán una serie de recomendaciones para ser un buen comunicador/a.

1.            Mirar a la persona que está hablando
2.            Hacer preguntas
3.            No interrumpir
4.            No cambiar el tema
5.            Mostrar empatía por la persona que habla
6.            No controle la conversación
7.            Responder de manera verbal y no verbal
8.            Juzgar el contenido y no las personas envueltas
9.            Comunicar emoción y opinión.

La comunicación fluye mejor cuando una de las partes es la primera en entender.  Para entender a otra persona, debemos ser influenciados. Cuando somos abiertos, permitimos a la gente relajar sus posiciones rígidas y considerar alternativas. El buscar primero entender, nos permite actuar desde una posición de conocimiento.
Al buscar entender nosotros ganamos.

Dentro de los procesos de comunicación efectiva los distintos elementos de la comunicación deben tener en cuenta ciertas características:

          El transmisor debe establecer credibilidad, debe conocer el tema, conocer a quién y cómo se debe emitir el mensaje para evitar malos entendidos.

1.            El mensaje debe mostrar componentes intelectuales (lenguaje que nos ayude entender y razonar) y componentes emocionales (las emociones y sentimientos explican nuestro sentir sobre el mensaje).
2.            El receptor debe escuchar y entender el mensaje para responder efectivamente a la situación. No todos somos excelentes comunicadores y tampoco seguimos los procesos aquí establecidos. Pero con ciertos puntos claves y con el interés que le pongamos a las situaciones de comunicación podemos realizar estos procesos efectivamente.
3.            La comunicación fluye mejor cuando una de las partes es la primera en entender.

Para entender a otra persona, debemos ser influenciados. Cuando somos abiertos permitimos a la gente relajar sus posiciones rígidas y  considerar alternativas.  El buscar primero entender, nos permite actuar desde una posición de conocimiento. Al buscar entender, nosotros ganamos.
Por lo antes expuesto, se puede definir la comunicación efectiva como la comunicación, que a través de buenas destrezas y formas de comunicación, logra el propósito de lo que se quiere transmitir o recibir. Dentro de la comunicación efectiva el transmisor y el receptor codifican de manera exitosa el mensaje que se intercambia. O sea que ambos entienden el mensaje transmitido.

                                   Carlos Alberto Martos Hidalgo

LA COMUNICACIÓN


          Podemos definir a la comunicación como el proceso mediante el cual se  transmite información de una entidad a otra. Este proceso constituye un conjunto importante de interacciones mediadas por códigos o signos (orales, escritos o gestuales), entre al menos dos agentes, que comparten estos códigos y tienen más o menos reglas semióticas comunes, entendiendo a la semiótica o semiología, como la ciencia que trata de los sistemas de comunicación dentro de las sociedades humanas.
    En su acepción más común, la comunicaión se ha definido como "el intercambio de sentimientos, opiniones, o cualquier  tipo de información, mediante habla, escritura u otro tipo de señales". Todas las formas de comunicación requieren los mismos elementos, para que esta se pueda dar de manera correcta, estos son: un emisor, un mensaje y un receptor, pero el receptor no necesita estar presente ni consciente del intento comunicativo para que el acto de comunicación se realice. En el proceso comunicativo, la información es incluida por el emisor en un sistema de signos o códigos, que puede ser verbal o gestual y finalmente canalizada hacia el receptor a través del medio, el receptor, una vez recibido el mensaje, lo decodifica, lo intelectualiza,  para posteriormente  proporcionarle un significado.

     Es indudable el hecho de que nuestras sociedades funcionan gracias a infinitos procesos comunicativos, útiles y necesarios en cualquier aspecto de la vida cotidiana de cualquier ser humano, en este sentido, el hombre de hoy, está siendo sometido de manera despiadada a un bombardeo constante de mensajes, a través de sus  cinco sentidos. Medios de comunicación e innumerables campañas publicitarias han invadido, en forma de mensajes, la vida de la humanidad, distorsionando en muchos casos la correcta utilidad del acto comunicativo o proceso de comunicación.

      La comunicación implica la transmisión de una determinada información, útil o no, sin importar el tipo de medio que utilicemos para esto. Esta puede producirse, a través de un código oral (habla), gestual (signos o señales), escrita (impresos), por supuesto, todo esto conforma el lenguaje, que implica un conjunto de normas y leyes semánticas y de sintaxis, las cuales dan formalidad al mensaje. La información que se transmite, supone un proceso formado por los siguientes elementos, a saber:

Código: Sistema de signos y reglas para combinarlos, que por un lado es arbitrario y por otra parte debe de estar organizado de antemano.
Canal: El proceso de comunicación que emplea ese código precisa de un canal para la transmisión de las señales. El Canal es medio a través del cual se transmite la comunicación.
Emisor: Elemento que se encarga de transmitir el mensaje. Este, elige y selecciona los signos que le convienen, es decir, realiza un proceso de codificación; codifica el mensaje.
Receptor: Es el objetivo a quien va dirigido el mensaje, este descifra e interpreta los signos elegidos por el emisor, descodificando el mensaje.
Mensaje: Lo que se quiere comunicar, el objeto del proceso de comunicación.
        Contexto: Son las circunstancias que rodean un hecho de comunicación. El contexto situacional o situación contribuye a darle significado al mensaje.


La tecnología ha derrumbado las barreras de las distancias y hoy en día es absolutamente normal, que podamos comunicarnos, en tiempo real, con una persona que se encuentra al otro lado del mundo, es más, ni siquiera hace falta hablar el mismo idioma para que el acto de comunicación se produzca eficazmente. Eso, para mí, es extraordinario y demuestra el altísimo desarrollo, logrado por la humanidad, pero lamentablemente hay consecuencias negativas que traen consigo todos estos avances, ¿hemos reflexionado en relación al daño que los mensajes de texto le han hecho al lenguaje? Ya que con tan solo ciento sesenta caracteres, debemos expresar muchas ideas, llegando a suprimir, amputar, letras en palabras y ya muchos de estos modismos se aceptan de manera cotidiana en detrimento de la lengua escrita.

Jesús Domingo Sira Martinez